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Viendo aves en el Chocó

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Viendo aves en el Chocó
Marzo 09 de 2014 - Héctor Ocampo. Travel Blogger

En los últimos años Proexport y FONTUR han venido promocionando el país como destino de turismo de naturaleza, en lo que ellos mismos han denominado el negocio del futuro.

Según la propia presidenta de Proexport, María Claudia Lacouture “Colombia tiene una gran oferta y todos los argumentos para ser jugador importante en turismo de naturaleza: somos el país con la mayor cantidad de especies de aves, 1.907, de las cuales alrededor de 80 son endémicas; el primero con la mayor cantidad de especies de colibríes, con 155, así como de mariposas, con tres mil familias y 14 mil especies”.

Lo triste es que esta promoción ha tenido que orientarse hacia turistas extranjeros, pues para muchos colombianos esos atractivos se volvieron “paisaje”, mientras que para otros existe un estigma de seguridad en los destinos, los que les impide tomar la decisión de visitarlos.

Proaves ChocóA finales de enero visité Mocoa - Putumayo, uno de esos destinos atrapados en la violenta imagen del pasado, que nada tiene que ver con la tranquilidad actual que se respira. En esta ocasión mi destino sería la Reserva Natural de las Aves Las Tángaras en Carmen de Atrato en el Chocó, creada por la Fundación Proaves en 2009, para proteger el hábitat de la Tángara de Tatama y la Tángara Aurinegra, dos especies de aves endémicas. Es decir, que solo existen allí.

Proaves ChocóEl recorrido hasta Carmen de Atrato, y más exactamente hasta el siete, que es donde se encuentra la reserva, es de solo 3 horas y media desde Medellín, y es un lugar tan tranquilo, que cientos de aves, incluso migratorias, se refugian allí. La vía se encuentra en proceso de pavimentación, por lo que es posible que haya tramos con paso restringido.

A mi llegada conocí a Uber, guía y cuidador. Un campesino de Urrao - Antioquia, que al llegar a la reserva hace un par de años era muy poco lo que conocía del tema, pero que hoy en día, incluso sin hablar inglés, habla con bastante propiedad y recita nombres tan extraños que solo a un científico podrían ocurrírsele.

Proaves ChocóEl refugio de la reserva es sencillo pero cómodo y único. Frente al kiosko adaptado como comedor se encuentra un cebadero en el que en tan solo un par de minutos, pude ver coloridas especies que nunca en la vida pensé ver tan de cerca. Es tan mágico que uno puede pasar horas con el almuerzo servido y no probar bocado mientras trata de tomar fotos y apreciar el comportamiento de estos pequeños animales. Cabe anotar que la comida que también es muy rica y abundante, es preparada por Deisy, la esposa de Uber.

Proaves ChocóAl caer la tarde me fui a descansar temprano, pues nuestra salida estaba programada para las 6 de la mañana, por lo que debíamos estar listos y desayunados antes de esa hora. Las habitaciones son amplias, cómodas y cuentan con baño privado y agua caliente.

Iniciamos nuestro trayecto en camioneta hasta un alto donde se encuentra un cebadero de colibríes en el que se pueden observar varias especies. Desde allí se divisa también un hermoso cañón por el que transita el Río Atrato, rodeado de densas montañas.

Proaves ChocóEs frecuente ver cómo las aves atraviesan el camino y se posan en las copas de los árboles. Fue así como pude ver el águila aliancha (buteo platypterus), una especie migratoria carnívora proveniente del este de Norteamérica y que viaja con destino al sur de Brasil.

Pero sin lugar a dudas la más importante de las aves que pude observar fue la Tángara Aurinegra (bangsia melanochlamys). No tanto por su color, su tamaño o su belleza, sino por lo que en sí representa, pues es una de las dos especies endémicas protegidas por Proaves en la reserva.

Proaves ChocóPara el final del día pude apreciar 24 especies de aves y fotografiar solo 22 de ellas, así como mariposas, cascadas y variedad de árboles. Mi gran frustración fue el pájaro péndulo (MotMot o Momotus Momota), pues además de su gran tamaño con respecto a otros, su colorido plumaje y la extraña terminación de su cola, eran dignos de ser retratados.

Después de haber recorrido parte de la Reserva Natural de las Aves Las Tángaras, otro de esos lugares únicos que tiene Colombia pero que solo son conocidos y disfrutados por extranjeros, regresé a Medellín lleno de energía y con la firme intención de contar a otras personas acerca de este bello lugar que no pueden dejar de visitar.

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