En Sutamarchán (Boyacá) se vivió una batalla única

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En Sutamarchán (Boyacá) se vivió una batalla única
Publicado en Junio 12 de 2007

Diez toneladas de tomates fueron utilizados para la tercera versión de la Tomatina que tuvo lugar en Sutamarchán, en el departamento de Boyacá. Al igual que la gente, los tomates utilizados llegaron de diferentes municipios boyacenses como Ráquira, Villa de Leyva y Santa Sofía.

La ropa, la edad, el sexo y el color fue lo que menos importó, al final todos terminaron rojos y exprimiéndose el cabello y la ropa para quitarse los restos de tomates que habían quedado en su existencia.

Al principio de la pequeña batalla amistosa, unos pocos tomates iban y venían lanzados tímidamente por los primeros "guerreros del tomate" que se habían hecho a las hortalizas, pero poco tiempo después el verde del campo de fútbol en el que tuvo lugar este singular encuentro se fue conviertiendo en una alfombra de tomates en los que se veía caer muchos "combatientes", que al contrario de otras batallas, se derrumbaban sonriendo y abrazando a sus "rivales".

En las tribunas, cerca de 4 mil personas apoyaban a sus familiares y amigos y de paso se divertían cuando a alguno lo tomaba por sorpresa un tomatazo. Pero al final ellos tampoco resultaron "ilesos", pues una vez terminada la batalla, los "combatientes no dudaron en abrazar a sus conocidos y familiares para que compartieran el color y el olor que los cubría.

La mayoría al final cargaba con un marca o con un rastro cuando menos que indicaba que habían presenciado un espectáculo único en latinoamérica. Pero, no todo en la tomatina fue lanzarse tomates, también se realizaron concursos como el comelón de tomates, el tomate más grande y el más pesado, así como un desfile de carrozas y de burros disfrazados de esa hortaliza.

Heynner Suárez, organizafor del evento, afirmó que las diez toneladas de tomates utilizadas el domingo en la tarde eran no aptas para el consumo humano. Aclaración que vale la pena resaltar, porque de otra manera, en un país con tanta hambre, sería insólito botar la comida.