Marca Quindío: una alternativa para consolidar al destino

1,695
twitter twitter EmailCopiar Enlace
Marca Quindío: una alternativa para consolidar al destino
Publicado en Junio 15 de 2006

Mientras algunas empresarios de la zona consideran que el Quindío necesita unirse a Caldas y Risaralda para consolidar su vocación turística rural, la administración seccional prevé que lo mejor es establecer un circuito metropolitano entre los doce municipios del departamento.

Según el asesor del Plan Decenal de Turismo del Quindío, Germán González, resulta más ventajosa la unión entre los de casa qué apostarle a la idea del distrito turístico regional. “La opción es una iniciativa viable y además está dentro de los parámetros que contempla la ley 300, que rige al sector”.

En ese sentido el secretario departamental de Turismo, Luis Fernando Ramírez Echeverri, indicó que aunar esfuerzos con los vecinos es importante pero que de momento la prioridad es trabajar por la competitividad de la industria local. “En un diagnóstico que nos tomó mas de seis meses construir identificamos que tenemos problemas en 49 variables. Por eso, es necesario emprender acciones a corto plazo y con proyección sino queremos matar a la gallinita de los huevos de oro”.

Bajo la misma óptica, el diputado Bernando Valencia Rodríguez indicó que las estrategias que tiendan a afianzar las bondades del Quindío como destino deben ejecutarse de inmediato. “Hay que tener en cuenta que la competencia en este segmento es fuerte. El Meta, Boyacá y Cundinamarca quieren salirnos al paso con nuevos parques, hoteles y servicios así que no nos podemos descuidar”.

Para adelantarse a la "guerra" comercial que en la materia se viene, la gobernación expidió el decreto 444 del 31 de mayo que establece medidas como la adopción de una mesa de planificación para concertar e impulsar proyectos turísticos, resolver inquietudes, regular la prestación de servicios o en suma, definir el rumbo que tomará este renglón de la economía a futuro.

Atendiendo tal requerimiento y las quejas de la ciudadanía se propició ayer la primera duma departamental de turismo en las instalaciones de la asamblea. Al evento asistieron más de cien personas entre representantes del sector público y privado, quienes por mas de doce horas concentraron su atención en 23 ponencias.

La parahotelería sigue ganando terreno

El auge de la actividad turística está ocasionando un aumento descontrolado de casas de familia disfrazadas de fincahoteles, reveló el gerente de la firma turismo.com, Jorge Iván Gutiérrez.

El profesional aseguró que los negocios pequeños son los más propensos a caer en la informalidad, porque es una forma de obtener ingresos en operatividad y funcionamiento. “Si miramos las estadísticas de los establecimientos inscritos en la base de datos del ministerio de Comercio encontramos que de los 600 alojamientos de los cuales se tiene información en el departamento sólo la mitad cuentan con Registro de Turismo”.

Pero esa no es la única falla neurálgica. Un sondeo elaborado a finales del año pasado por la empresa en mención, en el que se entrevistó a 119 propietarios, dejó al descubierto dificultades mayores.

Según el estudio, sólo el 25% de tales alojamientos cumple con sus obligaciones tributarias. Entre tanto, apenas el 22% de los mismos tiene registro mercantil actualizado y solo el 19% de estos lugares pasa factura o reporta ante las entidades del Estado las ventas que realiza anualmente.

Con relación a aspectos salariales, pago de horas extras, primas y vacaciones, los incumplimientos laborales según la investigación alcanzan cifras cercanas al 70%.

No a la planilla de viaje para taxistas

Entre las múltiples peticiones presentadas ante los integrantes de la asamblea, el gerente de la Casa Hotel del Norte de Armenia, Alfidio Olarte Ariza solicitó la restricción de las planillas de viaje ocasional para los taxis que circulan entre Calarcá, Circasia, La Tebaida y Armenia.

Olarte Ariza manifestó que con abolir este requerimiento durante cinco años prorrogables en los cuatro municipios conurbados no se viola ninguna norma, así que no ve porque no se pueda eliminar.

Diligenciar este documento varía según el municipio para el que se aplique, ver recuadro. No obstante, la sanción por no portarlo ocasiona una multa de 412 mil 800 pesos.