Mirador en Filandia, Quindío

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Mirador en Filandia, Quindío
Publicado en Julio 04 de 2008

Circasia, Pereira, Salento, Quimbaya, Armenia y los municipios de Caicedonia, Cartago, Ulloa y Arabia, del Valle del Cauca son algunas de las localidades que turistas y habitantes de Filandia pueden apreciar al escalar cerca de 19 metros de altura que tiene el mirador del ecoparque Colina Iluminada.

Con sólo 3 mil pesos y una buena disposición para subir escaleras, los visitantes disfrutarán de variados y hermosos paisajes, una de las maravillas quindianas que integran el turismo ecológico.

Desde la parte más alta de la estructura que fue elaborada en mangle, chanú y zapán se observa un espejo de agua elaborado en forma de mariposa y con vitrales de colores, como un reconocimiento a las miles de especies de este tipo que se evidencian en la zona.

Asimismo, desde allí no sólo se permite una vista territorial sino la opción de distinguir detalladamente la fauna y la flora a una escala de gran altura, además de brindarle al visitante la oportunidad de observar los límites con las municipalidades vecinas.

Quienes deseen conocer este nuevo atractivo turístico y viajen desde Armenia deben dirigirse por la vía hacia Pereira tomando la autopista del Café, recorrido que dura cerca de 20 minutos. De allí se gira en el sector conocido como Cruces para hacer ingreso a la parte rural de dicho municipio. Después de pasar el parque principal se busca la carretera que conduce a Quimbaya y en sólo cinco minutos se podrá vislumbrar una imponente obra de la arquitectura que está abierta todos los días desde las 9:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde.

Proyecto eco parque

La iniciativa con la que fue concebida el ecoparque mirador Colina Iluminada fue la realización de un gran proyecto turístico con aspectos representativos de la región.

Aunque por el momento sólo está lista la primera fase, para un futuro se tiene pensando ejecutar ocho núcleos allí.

Parqueaderos, portería con taquilla, cubículo para la vigilancia, plaza de banderas, edificio administrativo, talleres, servicios sanitarios y un paraninfo o teatro al aire libre para la presentación de manifestaciones culturales, así como la Estancia del Arriero, el jardín botánico en selva de niebla, aulas didácticas, un vivero, eras de cultivo, invernadero en guadua y madera con tapa de vidrio, umbráculo —cobertizo con cubierta en Zaram para resguardar la flora de las inclemencias del tiempo— y el sendero botánico con puentes, estancias, jardines nativos y otros son los primeros aspectos que presenta este parque.

Además se tendrán rampas arqueológicas, que mostrarán la riqueza cultural ancestral de pueblos como los Quimbayas y los Pijaos, un edificio social recreativo con cafetería, servicios complementarios, salón de juegos, e infraestructura para juegos infantiles relacionados directamente con el tema arqueológico, la plaza de la cultura de la música que estará elaborada en bambú, guadua y maderas tropicales, bóveda celeste, planteada en las mismas especies y con amarres en bejuco.

Asimismo, una laguna artificial, con esculturas móviles recreativas accionadas por fuentes alternativas de energía, como la solar, la eólica, el gas o el agua.

Otras zonas

Una de las tradiciones más importantes de esta tierra son las típicas fábricas de cestería que se han constituido en uno de los patrimonios culturales más relevantes de la zona.

En la misma vía que conduce al mirador se encuentra el barrio San José o de los artesanos donde se puede vivir la experiencia de la elaboración del tejido y conocer los diferentes tipos de canastos según su uso: cogedor o recolector, tanquero, semillero o sembrador; lavador, bagacero, piñero, cascarero o cerecero, así como el ropero, además de otras artesanías en el mismo material.

Estas espectaculares obras de la manualidad son elaboradas en diferentes variedades de bejucos que se hallan en la confluencia de los ríos Bolillo, El Roble y el sector del Manzano como el chusco, tripaperro, atacorral, cucharo, cestillo, chagualo, granadillo, tres filos, yule, sortijo, chipalo, verde negro, entre otros.

En honor a estos artesanos cada dos años se ejecutan las fiestas del Canasto como un homenaje a todos aquellos que tejen además de estos elementos, tradición y costumbres para su tierra.

Fuente: cronicadelquindio.com

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