Turismo y Religión en Semana Santa

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Turismo y Religión en Semana Santa
Publicado en Marzo 27 de 2010

Además de todos sus atractivos culturales, naturales y de entretenimiento, este destino es rico en posibilidades para Semana Santa. Por esta época transcurren las celebraciones de la Semana de Pasión en Santa Cruz de Mompox (Patrimonio de la Humanidad) y Sabanalarga, en el Caribe colombiano; Popayán, en las costas del Océano Pacífico, y Pamplona, en el departamento Norte de Santander, en la cordillera oriental de los Andes.

Mompox

A 30 minutos de Cartagena de Indias en avioneta, se alza casi intacta y detenida en el tiempo desde el siglo XVIII Mompox, una isla colonial en mitad del río Magdalena, declarada Patrimonio Histórico y Arquitectónico de la Humanidad por la Unesco.

Religiosidad católica y misticismo se conjugan en el lema de la ciudad, Tierra de Dios, a los que se añaden en Semana Santa elementos mágicos y paganos. Estas celebraciones se remontan al siglo XVII, cuando, huyendo de las invasiones piratas, los comerciantes de Cartagena se retiraban a Mompox.

Para expiar sus pecados y alcanzar la vida eterna, los ricos cartageneros donaban sus joyas a la iglesia. Este ajuar se exhibe en estandartes, cíngulos y hábitos y sobre las imágenes, secularmente custodiadas por las familias encargadas del cuidado de los pasos, conservado por orfebres y plateros del lugar.

El Miércoles Santo los momposinos acuden de gala al cementerio municipal donde se celebra la Serenata a los difuntos, desde la caída de la tarde hasta la madrugada del día siguiente. Al compás de marchas fúnebres, se prenden candelas que iluminan mesas y sillas colocadas alrededor de las tumbas adornadas con flores, para la vela de los familiares.

Las procesiones del Viernes de Dolores (llamada del Desprendimiento o Paso Robado, porque los nazarenos lo roban y lo hacen marchar durante 8 horas) y las del Jueves y Viernes Santo son marchadas, mezcla de solemnidad y ritmo: marcha lateral y dos pasos adelante y uno atrás. En el aire, el olor suave y dulzón de la palma de vino, popularmente la Macoya. Huele a Semana Santa.

Popayán, la ciudad blanca

Un decreto municipal de 1675 exhortaba a los habitantes de Popayán, la capital religiosa colombiana por excelencia, a pintar de blanco las fachadas de las casas delante de las cuales desfilarían las procesiones de Semana Santa, autorizadas por Felipe II en 1558. Unas Procesiones que desde 2009 son Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, según declaración de la Unesco.

Popayán cuenta hoy con el mayor número de iglesias por habitante en Colombia, construidas durante los siglos XVII y XVIII. La Semana Santa en esta ciudad recuerda a las de Valladolid y Sevilla. Las mujeres lucen mantillas blancas, y hábitos azul oscuro y capirotes blancos al estilo sevillano; mientras que los cargueros que mecen los pasos marchan con el rostro descubierto. Son éstos en su mayoría tallas policromadas de origen español de los siglos XVI y XVIII.

Los pasos desfilan adornados con flores, cuyos colores varían según el día: blancas el martes, de color rosa el miércoles, el jueves son rojas, y moradas el sábado. El paso del Resucitado se engalana con flores multicolores. Desde el martes al viernes siguiente al Domingo de Resurrección se celebran las procesiones chiquitas, en la que los cargueros son niños entre los 5 y los 11 años, y los pasos, réplicas a escala de aquellos portados por los mayores.

Pamplona y Sabanalarga

Menos añejas que las de Mompox y Popayán, aunque no por ello menos solemnes y populares, son las celebraciones religiosas que tienen lugar en Pamplona, en la cordillera oriental de los Andes, y en Sabanalarga.

En esta ciudad del departamento Atlántico, a 45 minutos de Barranquilla, se mezclan las dramatizaciones sobre la Pasión y las procesiones. En la plaza principal de esta singular localidad, el Viernes Santo, mediado el Sermón de las Siete Palabras, se dramatiza la bajada del cuerpo de Cristo de la cruz y su traslado hasta el sepulcro en la Escenificación de la muerte y exposición del velo.

La procesión del Santo Sepulcro, la más solemne de cuantas se celebran en esta población declarada Patrimonio Religioso Cultural por la Asamblea del Atlántico, se prolonga hasta la madrugada. El cuerpo de Cristo muerto es portado en un centenario catafalco dorado esculpido en España.

Pamplona, envuelta en nieblas matutinas, presenta una pintoresca arquitectura colonial. Paralelamente a los desfiles procesionales, caracterizados por su rica ornamentación, destaca en Pamplona la celebración del Festival Internacional Coral de Música Sacra. Desde 1991 se celebra una Semana Santa infantil.

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